Me encuentro, clandestinamente
conmigo mismo
escuchando, ritmo y compás
del afecto de mi cuerpo
sosteniendo, los minutos
juro que existe el tiempo
aunque luego, ya no .
Solo esta montaña rusa,
de la que me bajaré
un día.
Me encuentro, clandestinamente
conmigo mismo
escuchando, ritmo y compás
del afecto de mi cuerpo
sosteniendo, los minutos
juro que existe el tiempo
aunque luego, ya no .
Solo esta montaña rusa,
de la que me bajaré
un día.