Ella me devuelve
la fragilidad
la cadencia
de la vida dañada
y corta
que compartimos todas
las cosas de este kosmos
Luego en sus alas
me vivo, me pienso
ya libre de la primera estrofa
ciego
de un ojo
ciego, de pasados parientes
Ya en su arrebato
me vuelvo
uniendo los contrarios
de la primera y la segunda
la alquimia
de la palabra
esta en ti mirlo
como una incognita
como la carencia necesaria
de la voz
que es primera
y tambien ultimo
aliento del silencio
necesario.
Toda esta, cosa dicha
todo este, exceso
sigue sin ti,
y sin merecerte
el deseo de permanecer
que subsiste eterno.
